(...) La tendencia de los costos hundidos, consiste en seguir invirtiendo tiempo, dinero o energía en algo que sabemos es una apuesta perdida simplemente porque ya hemos asumido o hundido un costo que no se puede recuperar (...) Un no esencialista no puede liberarse de este tipo de trampas. Un esencialista tiene el valor y la confianza de admitir sus errores y de librarse del compromiso, sin importar los costos hundidos...