Las primeras embarcaciones con personas migrantes a bordo empezaron a llegar a las costas españolas en los años ochenta. El primer cadáver documentado en las costas andaluzas se encontró el uno de noviembre de 1988, en Tarifa. El cuerpo ahogado de un joven de origen magrebí apareció tendido boca arriba, sobre la arena, a primera hora de la mañana, cerca de una embarcación de madera en la que veintitrés personas habían tratado de cruzar el Estrecho. Habían salido la noche anterior desde la zona de Tánger, en Marruecos, tras pagar 35.000 pesetas. Solo cinco personas pudieron nadar hasta la orilla y sobrevivir, otras 18 murieron ahogadas. En el programa de hoy queremos centrarnos en la Frontera Sur, en nuestro Mediterráneo, el Mare Nostrum que se ha convertido en una fosa común de esperanzas y sueños, de hombres, mujeres, niñas y niños. Hoy hablaremos del Mare Mortum. Y para finalizar tendremos nuestra recomendación intercultural y la agenda de la semana.