Sentimos la inocencia perdida cuando las valas nos atraviesan sin piedad. Queremls el amor para siempre pero ¡qué acostumbrada a las cortas estancias se encuentra nuestra humanidad!
Sentimos la inocencia perdida cuando las valas nos atraviesan sin piedad. Queremls el amor para siempre pero ¡qué acostumbrada a las cortas estancias se encuentra nuestra humanidad!