La modalidad se va extendiendo y varían las formas. A veces hay personas que se hacen pasar por representantes de ANSES o entidades bancarias con el único fin de desapoderarnos de dinero en efectivo o dinero digital.
Es necesario actuar con sentido común, desconfiar de lugares con precios extremadamente bajos, de premios que solicitan datos para poder retirarlos, desconfiar de los concursos que piden depósitos para acceder. El sentido común es lo que más juega a favor para protegernos de estos engaños.
En caso de que ya hayan ocurrido, corresponde denuncia en sede judicial, división de delitos informáticos. Ellos pueden ayudarnos a rastrear de donde han venido este tipo de llamados, o seguir la ruta del dinero, en qué cuenta y a nombre de quién desembocó esa transferencia que realizamos. Por eso es importante siempre hacer la denuncia.