Sé que el concepto de huir de Dios se escucha extraño e incluso podría ponernos un poco nerviosos, es decir, ¿yo he tratado de huir de Dios? Mi respuesta personal y hasta un poco vergonzosa sería ¡por supuesto! El libro de Jonás trae esperanza para corazones rebeldes como el mío, y si eres sincero, seguramente traerá esperanza para el tuyo.