Lola de la Cruz convierte una escena cotidiana -y algo escatológica- en una reflexión con humor, identidad murciana y siete palabras que pondrán a prueba a los oyentes
Lola de la Cruz convierte una escena cotidiana -y algo escatológica- en una reflexión con humor, identidad murciana y siete palabras que pondrán a prueba a los oyentes