Pensamos que que las historias malas que escuchamos, no nos pasarán a nosotros y que estamos libres del dolor. Estúpidamente la realidad es otra, y todos estamos propensos a cagarla.
Pensamos que que las historias malas que escuchamos, no nos pasarán a nosotros y que estamos libres del dolor. Estúpidamente la realidad es otra, y todos estamos propensos a cagarla.