Las aceitunas, un producto fundamental de nuestra agricultura, sufre problemas en el comercio exterior. El rival es Estados Unidos que desde hace un tiempo grava nuestra aceituna negra de mesa con un 35 % de impuestos. Algo insostenible. Según los Estados Unidos las ayudas que reciben los agricultores españoles por parte de la Unión Europea les permiten tener precios más competitivos que los de los productores de California y por eso el arancel tan elevado.
La Comisión Europea ha decidido ayudar abiertamente a España y traslada una queja a la Organización Mundial de Comercio, la OMC. Nuestra entrevista es a Antonio De Mora, secretario general de Asemesa, la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa, quien constata que la aceituna española es todo un símbolo. Representa toda la política europea de subvenciones a la agricultura, en la que está basada buena parte de la PAC, la Política Agrícola Común. (29/01/19)