¡Ya están a tus pies!
El pueblo te adora, tu hombre ostenta el poder y tus enemigos te temen. No ha pasado mucho tiempo de cuando eras aquella mucha pobre.
En este capítulo de Visiones de la Antigüedad conocemos el meteórico ascenso de esta mujer, elevada a la santidad por sus ´descamisados´ quienes, por primera vez, viven mejor sin cuestionarse a costa de qué: La Libertad.
Te cuento la historia para que juzgues.