Evita Muñoz, un prodigio actoral desde su debut cinematográfico a la edad de 4 años, en “El secreto del sacerdote” en 1941 hasta su lamentable fallecimiento en el 2016; siempre mostró su talento único para cautivar a su público, ya fuera para hacerlos reír o llorar, en teatro o en televisión; al igual que en America y hasta Japón. Sin embargo, en la vida real, la mujer no era tan amigable como uno supondría.