Tras el pelotazo Animal de ciudad, se producen un par de cambios en la banda. Entran Jaime Rivera y Ramón Solá, a la guitarra y a la batería, respectivamente.
En 1985, de nuevo para EMI, graban en los estudios GEMA de Barcelona –el anterior lo habían grabado en Inglaterra- Duración de lo eterno, que sería su último trabajo hasta la reaparición de la banda veintisiete años después con Puta pasta, que en RRÑR colocamos como uno de los mejores trabajos del rock nacional de ese año. Echado un vistazo a sus redes no se avista ningún trabajo nuevo.