La Palabra de Dios recomienda la oracin sin cesar: ordena que oremos, levantando manos santas en todo tiempo y lugar: sin ira ni contienda. Las iras y contiendas traen consecuencias desastrosas, en la vida de las personas y las familias. El que ora se vuelve manso: comprensivo. No basta asistir a la Iglesia, urge orar siempre y leer la Biblia: para que Dios nos oriente, en todo.