Notas en Español e inglés 👇
Éxodo 33: ¡Necesitamos Tu presencia!
Éxodo 33:7-17 RVA2015:
Entonces Moisés tomó una tienda y la levantó fuera del campamento, a considerable distancia. A esta tienda la llamó: tienda de reunión. Y sucedía que todo el que buscaba al SEÑOR, iba a la tienda de reunión que estaba fuera del campamento. Cuando Moisés se dirigía a la tienda de reunión, todo el pueblo se levantaba y se ponía de pie junto a la entrada de su propia tienda. Miraban a Moisés hasta que él entraba en la tienda. Cuando Moisés entraba en la tienda, la columna de nube descendía y se detenía a la entrada de la tienda; y Dios hablaba con Moisés. Al ver la columna de nube, que se detenía a la entrada de la tienda, todo el pueblo se levantaba y se postraba, cada uno a la entrada de su propia tienda. Entonces el SEÑOR hablaba a Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo. Después regresaba Moisés al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su ayudante, no se apartaba de la tienda. Moisés dijo al SEÑOR: —Mira, tú me dices a mí: “Saca a este pueblo”. Pero tú no me has dado a conocer a quién has de enviar conmigo. Sin embargo, dices: “Yo te he conocido por tu nombre y también has hallado gracia ante mis ojos”. Ahora, si he hallado gracia ante tus ojos, muéstrame, por favor, tu camino para que te conozca y halle gracia ante tus ojos; considera también que esta gente es tu pueblo. El SEÑOR le dijo: —Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. Y él respondió: —Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. ¿En qué, pues, se conocerá que he hallado gracia ante tus ojos, tu pueblo y yo? ¿No será en que tú vas con nosotros y en que tu pueblo y yo llegamos a ser diferentes de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra? El SEÑOR dijo a Moisés: —También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia ante mis ojos y te he conocido por tu nombre.
------------------------------------------
Este capítulo es muy emotivo, con muchos momentos dolorosos pero con una gran demostración del amor de Dios, aceptando la reconciliación con sus hijos.
Aquí vemos al Señor mostrando sus emociones. Mostró el dolor que sentía por la traición del pueblo. No quería estar cerca de ellos. El pueblo escuchó la voz de Dios que expresaba indignación y dolor, y se humillaron ante Él. Se humillaron porque escucharon que Dios no quería más estar cerca de ellos, y que Dios iba a enviar a un ángel en representación de Él para guiar al pueblo.
Esto era algo terrible porque el Señor ya no estaría presente como lo había estado antes. Ellos entendieron que la presencia de Dios era algo vital para la supervivencia de ellos en el desierto. No era lo mismo que un mensajero de Dios los guiara a que el mismo Dios fuera su guía en el camino.
Es por eso que Moisés improvisó un lugar y armó una carpa en las afueras, lejos del pueblo para que Dios se manifestara, ya que Dios no quería estar en medio de un pueblo infiel. Esta acción hizo que Dios aceptara comunicarse con Moisés en medio de su dolor y poder responder a las peticiones de Moisés a favor del pueblo.
El pueblo valoró mucho esta acción de Moisés, pues pudo convencer al Señor a que no los dejara; por eso, cada vez que Moisés entraba a reunirse con Dios en esa carpa, la nube de Dios descendía sobre la entrada y cada uno de los israelitas salía de su propia carpa y se arrodillaban hasta que Moisés haya terminado de hablar con Dios. Y cualquiera que quisiera consultar al Señor tenía que salir de su casa e ir a la presencia de Dios para que Moisés intercediera por él delante de Dios.
Aquí vemos un dato muy importante y es que ¡Josué se quedaba al lado de lugar de reunión todo el tiempo! Mientras que todos en el pueblo estaban viendo la gloria de Dios de lejos, Josué estaba más cerca del lugar de reunión para estar continuamente en la presencia de Dios. Posiblemente esta es la razón por la cual, al final, Dios escogió a...