En Cuba, la extensión agraria es considerada como una disciplina emergente a los últimos veinte años. Su origen en nuestro país fue en la década del 50 del pasado siglo con fines comerciales de maquinarias y agroquímicos, luego se circunscribió a la transferencia de tecnología. Pero no es hasta el año 2000 que la nación caribeña crea un sistema de extensión.
Acciones de capacitación y comunicación se integrarían dentro de las actividades de los centros de investigaciones o del sistema de planificación y control de la administración del Ministerio de la Agricultura. De esta manera la evolución, desarrollo y perfeccionamiento del extensionismo agrario permitiría un vínculo dinámico entre la investigación científica y la producción agropecuaria.