Así que aquí estás. Ciudad quemada. Gente decepcionada. Ganas de mandar todo al carajo. Pero también un altar en medio de las ruinas. Porque la fe no es sentir que todo está bien, es actuar como si Dios fuera más grande que el desastre.
Así que aquí estás. Ciudad quemada. Gente decepcionada. Ganas de mandar todo al carajo. Pero también un altar en medio de las ruinas. Porque la fe no es sentir que todo está bien, es actuar como si Dios fuera más grande que el desastre.