Hay situaciones en las que Dios te pide un esfuerzo especial. Necesitas enfocar tu mente para perder el temor y tener valor. Cuando tu propósito es mayor que tu temor, tú te animas.
Hay situaciones en las que Dios te pide un esfuerzo especial. Necesitas enfocar tu mente para perder el temor y tener valor. Cuando tu propósito es mayor que tu temor, tú te animas.