Los frutos se ven a larga distancia, pero se trata de hacer un servicio cercano y humano, con proyectos de colaboración y sensibilización. Tanto a nivel interno como externo, crear redes de comunicación y de coeducación, de tal forma que sea un eje central en la vida de las personas, que aprendan a cuestionarse, interrogarse y exigir unas condiciones de vida más dignas.