Nadie quiere admitir que tiene un gusto inusual, pero quizá es más común de lo que tú crees. O inocente, como la historia que Cata Ramírez trajo a la micro.
Nadie quiere admitir que tiene un gusto inusual, pero quizá es más común de lo que tú crees. O inocente, como la historia que Cata Ramírez trajo a la micro.