A ocho años de la partida física de Fidel, el canto épico del Che vuelve a ensillar el verso: “Cuando suene el primer disparo y se despierte, en virginal asombro, la manigua entera, allí a tu lado, serenos combatientes, nos tendrás”.
Fue en 1956, tras conocer a Fidel en México y participar en los preparativos de la expedición del yate Granma, que el Che escribe este Canto a Fidel. Desde entonces, ¿cuántos cubanos subieron junto a él las mismas montañas con las botas raídas y las barbas hasta el pecho?