Al atardecer del 13 de agosto de 1959 una aeronave del dictador Rafael Leonidas Trujillo aterrizó en el aeropuerto de la ciudad de Trinidad cargada de pertrechos de guerras. Eran la punta de lanza de la CIA, que pretendía ubicar un gobierno provisional en la isla y pedir la intervención norteamericana. Ante esta situación el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro mostró sus dotes de estratega militar y terminó con la conspiración. Con los detalles en el siguiente trabajo.