Cuando Jesús multiplicó los panes y los peces, los judíos quisieron hacerle rey. ¡Quién no desea tener un rey capaz de alimentar al pueblo sin hacerles pagar la barra de pan! Jesús huyó. Mira a tu rey que viene a ti humilde, montado en una borrica, en un pollino, hijo de acémila. Su reinado no es sobre los vientres, sino sobre las almas. Por eso […]