¿Por qué atrae tanto en la actualidad el pensamiento de grandes escuelas filosóficas como el estoicismo, epicureísmo, cinismo y escepticismo?
Seguramente hay muchas razones, y algunas de orden complejo. Sin embargo, una primera y sencilla consideración tendrá que ver con cierto parecido entre la época en la que estas filosofías aparecen y nuestra época: un tiempo de profunda crisis política, social, económica, religiosa.
Todo lo que era aparentemente sólido parece desvanecerse en el aire. Lo que eran bienes comunes, lo que eran destinos colectivos, la vida política compartida con otros, todo aquello también se desmorona.