La soledad, la angustia y la atomización del individuo en un mundo que nos va sedando cada día, vale la pena hoy hacer resistencia con la filosofía. Estamos invitados a ser protagonistas no espectadores.
La soledad, la angustia y la atomización del individuo en un mundo que nos va sedando cada día, vale la pena hoy hacer resistencia con la filosofía. Estamos invitados a ser protagonistas no espectadores.