Descubre lo que hemos contado sobre la psicoeducación de emociones, condición fundamental para comprender cómo nuestras reacciones influyen en la toma de decisiones financieras. Una adecuada gestión emocional permite controlar impulsos y evitar errores al manejar el dinero. Sin esta habilidad, es común caer en sesgos cognitivos, como el exceso de confianza o el miedo a perder, que distorsionan la percepción de riesgo. Estas distorsiones pueden derivar en trastornos relacionados con el uso del dinero, como compras compulsivas o endeudamiento excesivo.