Tocarse es un instinto. El cuerpo tiene memoria, así que cierra los ojos y recupera esas caricias que te hicieron perder el sentido, esos dedos que te recorrieron sabiamente hasta llevarte al clímax.
Tocarse es un instinto. El cuerpo tiene memoria, así que cierra los ojos y recupera esas caricias que te hicieron perder el sentido, esos dedos que te recorrieron sabiamente hasta llevarte al clímax.