La inflamación, a demás de la sintomatología asociada que tiene por sí sola: dolor..., contribuye en el empeoramiento de otros trastornos. Desde hace siglos se han utilizado diversas plantas para tratar el doloe y la inflamación. Hoy en día, sabemos que los principios activos de estas plantas son capaces de inhibir o modular las dos mayores vías de metabolización de las sustancias pro-inflamatorias: la vía de las ciclooxigenasas y la de la 5-hidrocigenasa, por lo que contribuyen a reducir la inflamación. Fitoterapia en el dolor articular I