Y pienso que es así como la vida se hace: de pedazos de otras gentes que se van convirtiendo en parte de la mía también. Y la mejor parte es que nunca estaremos listos, finalizados. Siempre habrá un retazo para añadir el alma. Ojalá puedas creerme que la vida ve, la vida corresponde, la vida sana. La cicatrización puede ser lenta, silenciosa, a veces difícil y no puede realizarse sola. ¡Pero sucede!