La UNESCO ha promovido desde 2012 la semana de la educación artística, y como resultado de este evento internacional anual, se han establecido cuatro objetivos de la educación artística. De tal forma sugiere que la educación artística no debe ser minimizada, soslayada o que pase a un segundo orden de importancia. La verdadera valorización queda -como siempre- en los docentes y su labor cotidiana.