En una suerte de condescendencia y paternalismo por parte de las SEP, esta pide a los docentes aprobar a todos los estudiantes sea cual sea el status académico, cumplimiento, nivel de asistencia o de comunicación con los tutores. Lo mismo vale aquel estudiante que se esforzó, asistió y cumplió que el que no lo hizo, al final sea como sea todos serán aprobados.