El verdadero confort está garantizado en Cristo. Esforzarnos para que la gracia permanezca en el centro de nuestros pensamientos y defina nuestras acciones, es volver al lugar correcto de dónde tomamos esperanza, fe, y certeza de transformación.
El verdadero confort está garantizado en Cristo. Esforzarnos para que la gracia permanezca en el centro de nuestros pensamientos y defina nuestras acciones, es volver al lugar correcto de dónde tomamos esperanza, fe, y certeza de transformación.