Durante la cuarentena, los franceses se confinaron en sus domicilios y comieron queso industrial envasado. Las queserías acumularon así un remanente en su producción. Ahora Francia declara que comer el excedente de queso es un deber patriótico.
Durante la cuarentena, los franceses se confinaron en sus domicilios y comieron queso industrial envasado. Las queserías acumularon así un remanente en su producción. Ahora Francia declara que comer el excedente de queso es un deber patriótico.