Del rostro ajado por las horas de sobresaltos y mal dormir, brota; sin embargo, el agradecimiento de la madre espirituana Ismaday Real Reyes. Su hijo Francis Rodríguez tiene 17 años, y más de la mitad de su vida ha permanecido ingresado en el Hospital Pediátrico Provincial José Martí Pérez. La ciencia y los afectos han hecho que sobreviva todo este tiempo a una fibrosis quística (FQ), enfermedad hereditaria grave que requiere de un seguimiento cercano y multidisciplinario.