En los rincones más oscuros de Camboya y Birmania funcionan auténticas fábricas del engaño. Centros donde miles de personas viven y trabajan bajo vigilancia con un objetivo: estafar. Dirigidas en una primera fase a víctimas chinas y de otros países de Asia, han ampliado su radio de actuación y ahora miran a España.
Suscríbete aquí https://sptfy.com/PWWB