Frío
Me quise esconder, desaparecer,
quise descansar de mi.
Me pude evadir, pronto percibí,
que era difícil deshacer.
Ese nudo interno
atado a destiempo,
ese frío infierno,
congelador de sueños,
ese mar de dudas y soledad.
El tiempo pasó la herida se cerró
pero aún queda la cicatriz.
Me desafió una sombra gris
auspiciada por mi oscuro yo.
Y he perdido el tiempo,
se lo ha llevado el viento,
y he perdido el tempo
contando los tres tiempos
de este rompecabezas que no es un vals.
Y no es novedad más bien un déjà vu
en un vacío a rellenar
que vuelve a sacudir y ya no tengo edad
para pactar con Belcebú.
Y recogí los restos,
y vuelvo con lo puesto.
El niño de aquel tiempo,
ya no tiene repuesto,
se fue junto a la aurora boreal.
Letra y música: Juan Ramón Gallego Ramos