La experiencia de la frontera sur española demuestra mejor que ninguna otra que la política oficial, al no abordar las causas reales de los desplazamientos de población (empobrecimiento del sur, injusticia creciente, desempleo…), lo único que consigue es aumentar la violencia que sufren los migrantes y variar las rutas en un eterno círculo. Costas de Andalucia, Ceuta y Melilla, Canarias desde Marruecos, desde los territorios ocupados del Sahara, desde Mauritania, desde Senegal y más allá, buques chatarra… y ahora otra vez Ceuta y Melilla.Montse Sánchez participa en Caminando fronteras