No sólo es importante cambiar, hay que descubrir que el cambio que nos viene de abrir nuestro corazón al Espíritu Santo, siempre trae frutos de plenitud a nuestra vida.
No sólo es importante cambiar, hay que descubrir que el cambio que nos viene de abrir nuestro corazón al Espíritu Santo, siempre trae frutos de plenitud a nuestra vida.