Fuego de Dios - 29.04.2020
El Espíritu Santo enciende el fuego de Dios en nosotros para no apagarnos.
“Como el ciervo anhela las corrientes de las aguas, así te anhelo a ti, oh Dios. Tengo sed de Dios, del Dios viviente. ¿Cuándo podré ir para estar delante de él?”
Salmos 42:1-2 NTV