Hoy te invito a ser disruptivo en tu propia vida. No finjas que no tienes miedo. Enfréntalo. Y en lugar de huir a “Gat” –soluciones del mundo, relaciones que no edifican, autosabotaje– corre hacia Él. “La pasión no es ausencia de crisis, es la certeza de que en medio de ella, Él sigue siendo el Rey.” Sigue caminando. Aunque tiembles. Él va contigo.