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Cristiano auténtico y hombre de profundas convicciones, dedicó su vida a luchar por los pobres. Denunció la explotación capitalista y adhirió a la liberación nacional, pero se opuso al clima de violencia imperante.
Nace en Buenos Aires el 7 de octubre de 1930, en un hogar acomodado y con fuertes vinculaciones políticas. Su padre fue diputado nacional por el conservadurismo y ministro de Relaciones Exteriores de Frondizi. Por rama materna desciende de Pascual Echague, ex gobernador de Entre Ríos. Carlos se recibe en el Colegio Nacional de Buenos Aires y se anota para seguir abogacía, pero pronto deja la carrera para incorporarse al Seminario de Villa Devoto. Se ordena sacerdote en 1959. Poco después, es designado secretario privado del Arzobispo de Buenos Aires, cardenal Antonio Caggiano. Como asesor de la Juventud de Estudiantes Católicos del CNBA, conoce a Ramus, Firmenich y Abal Medida, futuros líderes de Montoneros. A fines del sesenta se incorpora a la Pastoral para Villas de Emergencias, ejerciendo su sacerdocio en la Villa 31 de Retiro. También se vincula al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, donde encuentra el marco para desarrollar su vocación política en estrecha conexión con su vocación social y cristiana. En Madrid conoce a Perón y se acerca al peronismo entendiendo que este movimiento “es la instancia histórica a que debe acceder un cristiano para mirar las cosas desde el lado de los pobres”. En noviembre de 1972 forma parte del charter que trae a Perón desde el exilio. Si bien adhiere a las luchas por la liberación nacional y denuncia la explotación capitalista, se muestra crítico de la violencia guerrillera. Ha dicho reiteradas veces: “Estoy dispuesto a que me maten pero no a matar”. El 11 de mayo de 1974, cumpliéndose su propio presagio, una ráfaga de ametralladora lo mata al salir de la Iglesia San Francisco Solano, en Villa Luro.
Illustración: Luis Schinca.
By Radio CaputCristiano auténtico y hombre de profundas convicciones, dedicó su vida a luchar por los pobres. Denunció la explotación capitalista y adhirió a la liberación nacional, pero se opuso al clima de violencia imperante.
Nace en Buenos Aires el 7 de octubre de 1930, en un hogar acomodado y con fuertes vinculaciones políticas. Su padre fue diputado nacional por el conservadurismo y ministro de Relaciones Exteriores de Frondizi. Por rama materna desciende de Pascual Echague, ex gobernador de Entre Ríos. Carlos se recibe en el Colegio Nacional de Buenos Aires y se anota para seguir abogacía, pero pronto deja la carrera para incorporarse al Seminario de Villa Devoto. Se ordena sacerdote en 1959. Poco después, es designado secretario privado del Arzobispo de Buenos Aires, cardenal Antonio Caggiano. Como asesor de la Juventud de Estudiantes Católicos del CNBA, conoce a Ramus, Firmenich y Abal Medida, futuros líderes de Montoneros. A fines del sesenta se incorpora a la Pastoral para Villas de Emergencias, ejerciendo su sacerdocio en la Villa 31 de Retiro. También se vincula al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, donde encuentra el marco para desarrollar su vocación política en estrecha conexión con su vocación social y cristiana. En Madrid conoce a Perón y se acerca al peronismo entendiendo que este movimiento “es la instancia histórica a que debe acceder un cristiano para mirar las cosas desde el lado de los pobres”. En noviembre de 1972 forma parte del charter que trae a Perón desde el exilio. Si bien adhiere a las luchas por la liberación nacional y denuncia la explotación capitalista, se muestra crítico de la violencia guerrillera. Ha dicho reiteradas veces: “Estoy dispuesto a que me maten pero no a matar”. El 11 de mayo de 1974, cumpliéndose su propio presagio, una ráfaga de ametralladora lo mata al salir de la Iglesia San Francisco Solano, en Villa Luro.
Illustración: Luis Schinca.