Ser justificado significa conocer mediante la ley tu pecaminosidad y tu incapacidad, y en consecuencia desesperar de ti mismo, de tus fuerzas y de tu saber… y clamar con temblor y confianza, humildemente por la diestra de Cristo.
Ser justificado significa conocer mediante la ley tu pecaminosidad y tu incapacidad, y en consecuencia desesperar de ti mismo, de tus fuerzas y de tu saber… y clamar con temblor y confianza, humildemente por la diestra de Cristo.