Momento culminante del partido porque los Orioles se veían superiores otra vez ante los Mets. Ruiz batea línea tendida a lo profundo del RF y aún me pregunta cómo, Michael Conforto, de espaldas al home captura un pelota imposible para cerrar el inning. Rio se lleva las manos a la cabeza, al igual que todos y cada uno de los fans alrededor del mundo que estamos viendo el juego en ese momento.
Esa jugada daba pie a los peores presagios porque, en un juego de pelota, ese tipo de jugadas cambia el sino de un partido de forma definitiva.