Hay hombres que han conquistado imperios y obtenido riquezas. Y hay otros que, sin guerras ni ejércitos, han conquistado nuestras conciencias.
Este es el viaje por la vida de uno de ellos.
Del silencio de los templos hindúes al estruendo de los trenes coloniales, de los ayunos penitentes a los mítines multitudinarios, de la miseria de la cárcel al altar de la historia…
Mohandas Karamchand Gandhi, al que el mundo acabaría llamando Mahatma —el alma grande—, desafió al poder con una sola arma: la verdad.
Delhi, 30 de enero de 1948. El sol cae lentamente sobre los jardines de Birla House. Un anciano de apenas 45 kilos, con sandalias sencillas y el cuerpo débil tras un reciente ayuno, camina apoyado en dos jóvenes. Se detiene un momento. Sonríe. Y justo entonces, una figura emerge entre la multitud. Tres disparos rompen la quietud. El Mahatma cae al suelo pronunciando un susurro: “¡Hey Ram!”
La India enmudece. El mundo entero también.
Ese día, el mundo perdió un hombre que, sin liderar ejércitos ni empuñar armas, puso en jaque al mayor imperio de su tiempo únicamente con la verdad.
¿Quién era Mohandas Karamchand Gandhi? Muchos en la India lo llamaron “el padre de la nación”, otros “un santo que caminaba entre hombres”. Fue abogado, escritor, tejedor, reformador, asceta, rebelde. Pero, sobre todo, fue tan solo un hombre. Un hombre que buscó la verdad y la convirtió en su única arma.
¿Qué lo llevó a oponerse al Imperio Británico sin disparar una sola bala? ¿Cómo logró movilizar a millones de personas con un discurso centrado en la no violencia y el amor al prójimo? ¿Y qué queda hoy de su mensaje en un mundo en el que se sigue rindiendo culto a la fuerza?
Este abogado tímido terminaría sacudiendo los cimientos del colonialismo británico ¿Qué fuerza misteriosa le impulsaba a seguir adelante incluso cuando parecía que todo estaba perdido?
Este episodio es un viaje por su vida y por su mensaje. Ese que aún hoy, en un mundo lleno de ruido, nos susurra con fuerza que hay otro camino.
Hoy la Escafandra 2020 viaja hasta la India, a la segunda mitad del siglo XIX, un país dominado por las fuerzas coloniales británicas y que vería el nacimiento de uno de los personajes más fascinantes de su historia.