La Gavilla Changoreta presentan una nueva canción que
construye, sobre su característico minimalismo, un mundo de sonidos envolventes: Guitarras perturbadoras y agresivas; bajos que duermen en la oscuridad, con un ojo abierto en las armonías; percusiones caminando descalzas con el peso del mundo, y unas voces llenas de color. Una canción que habla de la vulnerabilidad del humano ante el amor.