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En este episodio estudiamos por que Jesús llamó a sus discípulos generación incrédula y perversa al no poder sanar a un joven endemoniado. También puedes leer esta reflexión en nuestra página web. https://oidyved.com/generacion-incredula-y-perversa/
Lucas 9: 37-43
37 Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro.
38 Y un hombre de la multitud clamó diciendo: —Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo;
39 y sucede que un espíritu lo toma y, de repente, lo hace gritar, lo sacude con violencia, lo hace echar espuma y, estropeándolo, a duras penas se aparta de él.
40 Rogué a tus discípulos que lo echaran fuera, pero no pudieron.
41 Respondiendo Jesús, dijo: —¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.
42 Mientras se acercaba el muchacho, el demonio lo derribó y lo sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu impuro, sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre.
43 Y todos se admiraban de la grandeza de Dios.
En este episodio estudiamos por que Jesús llamó a sus discípulos generación incrédula y perversa al no poder sanar a un joven endemoniado. También puedes leer esta reflexión en nuestra página web. https://oidyved.com/generacion-incredula-y-perversa/
Lucas 9: 37-43
37 Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro.
38 Y un hombre de la multitud clamó diciendo: —Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo;
39 y sucede que un espíritu lo toma y, de repente, lo hace gritar, lo sacude con violencia, lo hace echar espuma y, estropeándolo, a duras penas se aparta de él.
40 Rogué a tus discípulos que lo echaran fuera, pero no pudieron.
41 Respondiendo Jesús, dijo: —¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.
42 Mientras se acercaba el muchacho, el demonio lo derribó y lo sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu impuro, sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre.
43 Y todos se admiraban de la grandeza de Dios.