La felicidad y seguridad estables que todos deseamos, es retenida por Dios debido a la naturaleza misma del mundo; pero Él ha derramado gozo, placer y alegría, abundantemente... Nuestro Padre nos refresca en el camino con algunas posadas agradables, pero no nos alienta a confundirlas con el hogar.
— C. S. Lewis