Notas en Español e inglés 👇
Génesis 31: Dios honra tus votos.
No olvides leer el todo el capítulo.
Génesis 31:17-32:
Entonces Jacob se levantó e hizo subir a sus mujeres y a sus hijos sobre los camellos. Luego condujo todo su ganado y todas las posesiones que había adquirido, el ganado de su propiedad que había adquirido en Padan-aram, para ir a su padre Isaac en la tierra de Canaán. Labán se había ido a esquilar sus ovejas, y Raquel hurtó los ídolos de su padre. Además Jacob engañó a Labán el arameo al no decirle que se iba.
Huyó, pues, Jacob con todo lo que tenía. Y levantándose cruzó el Río y se dirigió a la región montañosa de Galaad. Al tercer día le informaron a Labán que Jacob había huido. Entonces tomó consigo a sus parientes y fue tras él en el camino, por siete días, y lo alcanzó en la región montañosa de Galaad. Pero aquella noche Dios vino en sueños a Labán el arameo, y le dijo: “Ten cuidado, no sea que hables a Jacob bruscamente”.
Alcanzó, pues, Labán a Jacob, quien había instalado su tienda en el monte. Y Labán también instaló sus tiendas en el monte Galaad.
Entonces Labán dijo a Jacob: —¿Qué has hecho? ¡Me has engañado al traer a mis hijas como cautivas de guerra! ¿Por qué has huido a escondidas, engañándome, sin avisarme? Yo te habría despedido con alegría y cantares, con tamborín y con arpa. Ni siquiera me has dado la oportunidad de besar a mis hijos y a mis hijas. Ahora pues, has actuado locamente. Yo tengo poder para hacerles mal, pero el Dios de tu padre me habló anoche diciendo: “Ten cuidado, no sea que hables a Jacob bruscamente”. Y ya que te ibas definitivamente porque tenías tanta nostalgia por la casa de tu padre, ¿por qué me has robado mis dioses?
Jacob respondió a Labán y dijo: —Yo tuve miedo, pensando que quizás me arrebatarías a tus hijas. La persona en cuyo poder halles tus dioses, que muera. Reconoce en presencia de nuestros parientes lo que yo tenga que sea tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que era Raquel quien los había robado.
Jacob utilizó métodos ingeniosos para tratar de aumentar el rebaño, Dios lo hizo prosperar como le prometió de que sería bendecido.
Dios miró la injusticia que sufría Jacob, pues su suegro le cambió el salario hasta 10 veces. Por eso Dios miró el gran esfuerzo y el trabajo duro que hacía Jacob, y por eso permitió que él fuera bendecido en gran manera. También Dios decidió que era tiempo de que él regresara a casa.
Recuerda que Jacob había hecho un pacto con Dios de serle fiel si Dios lo protegía del mal, supliría todas sus necesidades y lo haría regresar a su casa, la casa de sus padres. Hasta el momento Dios honró el voto de Jacob cumpliéndole sus peticiones. ¡Dios lo guardó, le dio lo que necesitaba y hasta le concedió adquirir riquezas! Por eso Dios le habló en sueños y le dio la orden de regresar a casa.
Jacob tomó una decisión basada en el miedo, pues temía que su suegro hiciera algo en contra de él o su familia, él se fue sin decirle a su suegro Labán. Esta fue una decisión equivocada, pero aun así el Señor se manifestó dándole protección, al aparecerse en sueños a Labán, advirtiéndole que tuviera cuidado con la forma en que tratara a Jacob cuando lo viera. Jacob hace un trato de paz con su suegro, y al fin lo deja ir sin problemas.
Esta es una hermosa lección de perseverancia y de fidelidad. Jacob fue fiel al Señor y el Señor fue fiel a su promesa. Aunque Jacob todavía tenía muchas cosas por cambiar de su forma de ser, el Señor fue paciente con él y lo fue guiando y, a la misma vez, corrigiéndolo y perfeccionándolo.
Espero que hoy podamos meditar en la forma en que Dios obra en sus hijos. Aunque cometas errores, tú y tu familia han estado en las manos de Dios todo el tiempo. Él ha sido paciente para que juntos vivamos vidas dedicadas a Él, y en el camino, Él ha estado moldeándonos, corrigiéndonos y perfeccionándonos
con su Palabra, con su Espíritu...