Génesis 37: Actitudes que destruyen la unidad familiar.
Génesis 37:1-11 RVA2015:
Jacob se estableció en la tierra donde había residido su padre, en la tierra de Canaán. Esta es la historia de la familia de Jacob: José, siendo de diecisiete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha y los hijos de Zilpa, mujeres de su padre. Y José informaba a su padre de la mala fama de ellos. Israel amaba a José más que a todos sus otros hijos porque le había nacido en la vejez, y le hizo una túnica de diversos colores. Al ver sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos ellos, lo aborrecían y no podían hablarle pacíficamente. José tuvo un sueño y lo contó a sus hermanos, quienes llegaron a aborrecerlo todavía más. Les dijo: —Por favor, escuchen lo que he soñado: He aquí que atábamos gavillas en medio del campo. Y mi gavilla se levantaba y se mantenía erguida, mientras que sus gavillas la rodeaban y se inclinaban ante la mía. Sus hermanos le respondieron: —¿Has de reinar tú sobre nosotros y nos has de dominar? Y lo aborrecieron todavía más a causa de sus sueños y de sus palabras. Entonces tuvo otro sueño y lo contó a sus hermanos, diciendo: —He aquí, he tenido otro sueño: el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí. Él contó este sueño a su padre y a sus hermanos, pero su padre lo reprendió diciendo: —¿Qué sueño es este que has tenido? ¿Hemos de venir yo, tu madre y tus hermanos a postrarnos a tierra ante ti? Sus hermanos le tenían envidia, pero su padre guardaba en mente el asunto.
Vamos a comenzar a estudiar uno de los eventos bíblicos más emotivos, conmovedores y extraordinarios .
La vida de Jacob está ligada a la vida de sus hijos; especialmente la vida de José, uno de sus hijos menores y el que más quería por ser hijo de su amada Raquel.
Esto provocó fricción entre sus hermanos mayores, pero lo que provocó que sus hermanos albergaran resentimiento y envidia hacia él fue el don de sueños que Dios estaba desarrollando en José.
Los sueños que tuvo insinuaban que José sería alguien con una posición superior sobre sus hermanos y su padre, y esto los exasperó al punto de que buscaron la oportunidad para hacerle daño.
José estaba muy emocionado por todas esas visiones y, al parecer, también estaba produciendo en él una actitud de altivez. Tal vez por ser tan joven le faltó mucha prudencia al compartir estos sueños. Tal vez hablaba con mucha petulancia, sintiéndose superior por esas visiones.
Vamos a aprender en los próximos días el proceso de formación y madurez espiritual que toda la familia de Jacob debían pasar.
Por ser la familia escogida por Dios para continuar con la herencia de Abraham de ser bendición para todas las naciones, Dios los iba a moldear conforme a Su propósito divino.
Hoy meditemos en los errores que como familia estaban haciendo equivocadamente. Jacob no debía haber demostrado tanta preferencia por José. También la actitud imprudente de José no le ayudó a mejorar su relación con sus hermanos, pues no le importaba tanto porque él sabía que era el preferido de su padre. Y por último, en la reacción maligna de sus hermanos mayores; en vez de ser tolerantes con el joven José, dejaron que el veneno de la envidia creciera en ellos y cometieron acciones malvadas contra su hermano sin pensar en el bienestar de su padre anciano.
Espero que el Señor te guíe para descubrir esas actitudes que pueden ocasionar grietas en las relaciones entre hermanos.
De todas maneras no olvidemos que Dios es un Dios soberano, y va a tornar esos errores para bien.
Escudriñemos:
Utiliza el método llamado VISUALÍZALO. Reflexiona en la forma en que los hermanos de José recibieron esos sueños, cómo se atrevieron a maltratar a José y cómo tuvieron que inventar un plan para engañar a su padre.
Soy tu hermano y amigo Eduardo Rodríguez. Que el Señor escuche...