● Además de la pandemia sanitaria, uno de los focos de atención de los últimos meses en el archipiélago canario ha estado en la gestión de la inmigración. Tras el desalojo del campamento de Arguineguín, en el que se hacinaba a miles de personas en condiciones lamentables, el problema sigue sin resolverse. Pues, hoy en día, las personas migrantes siguen teniendo limitada su movilidad y los nuevos refugios que se han habilitado para ellos siguen presentando carencias con respecto a los servicios básicos. Además, esta situación ha ejercido de caldo de cultivo para la proliferación de mensajes xenófobos y racistas en una parte de la sociedad. Queremos analizar este tema con Carmelo Ramírez, consejero de Cooperación Institucional y Solidaridad Internacional del Cabildo Insular de Gran Canaria.