Parece imposible pensar que bien entrado el siglo XXI aun existan enclaves coloniales y máxime en Europa: este es el caso de Gibraltar.
Pudiéramos creer que en su indudable sentido geoestratégico residiera toda la importancia de la roca, pero no es así.
Nuestro agudo colaborador David Romero llega hasta el fondo de la cuestión analizando qué sentido tiene que el Reino Unido continúe manteniendo este territorio cuando las motivaciones originales por poseerlo dejaron hace mucho tiempo de tener sentido.