Ya lo han escuchado la verja saltará por los aires en Gibraltar si la UE da su visto bueno al principio de acuerdo alcanzado entre las autoridades españolas y británicas y lo plasma en un tratado comunitario. De ser así, no habrá pues una frontera en este territorio de enorme valor estratégico que España cedió a la Reina Ana I de Gran Bretaña por parte del rey Borbón Felipe V en 1713. Con la Guerra de Sucesión finalizada y posterior firma del tratado de Utrech, Felipe V después de renunciar a varios emplazamientos Europeos, por parte de la corona española, éste accede al trono de España. Y cede para siempre, la propiedad del peñón y su castillo a la reina británica. Gibraltar hoy es una isla de prosperidad, en una de las regiones más empobrecidas de España, una región abandonada a su suerte por gobernantes sin escrúpulos tanto de uno como de otro bando. Hoy se pretende bajo el paraguas de la Unión Europea, implantar políticas y programas de la UE, el tratado de Schengen, o un régimen aduanero en materia de tráfico de mercancías, y transporte. El tiempo pondrá cada uno en su lugar y quién sabe, si algún día y según reza en el tratado de Utrech, la Corona de Gran Bretaña le pareciere conveniente dar, vender, enajenar de cualquier modo la propiedad de la dicha Ciudad de Gibraltar.